sábado, 7 de julio de 2007

Desde la luna



Ángela Cienfuegos sube a su luna de espuma. Es ángel inalcanzable cuando se sienta en la punta cóncava de su ángulo desnudo… sus ojos resbalan por todos los horizontes del mundo equivocado, por todos los olvidos que yerran omitiendo las distancias y caen en cloacas donde ya no caben más besos… y Ángela a punto de rendirse vacila… pronto amanecerá de nuevo con ese olor a colonia de saldo… y el nudo de la garganta sigue atravesándola.

3 comentarios:

Clara Rincon dijo...

Ángela sabe de besos olvidados y lunas que le esperan, y se sube a ella para recordar todos aquellos momentos desterrados en el tiempo. Pero lo que no sabe Ángela es que ella misma es luna y fuego, cielo y paisaje y toca todas y cada una de las puntas de una estrella a un tiempo. Sigue el rumbo de la luna, Ángela, que te llevará a lo más alto.

Un beso fuerte desde mi rincón

Tu amiga Clara

Mabel Valero dijo...

Ángela no puede rendirse, no vaciles… pronto amanecerá de nuevo. Besos con rayitos de sol.

María Peiró dijo...

Ángela Cienfuegos no se conforma con la luna, no lo creo. Cuando se sienta en el ángulo de espuma mira más allá del firmamento y va creciendo mientras busca la luz de la salida.
Tu noche deslumbra, amiga, eso sí lo creo.